MI ASIGNATURA FAVORITA

Mi asignatura favorita cuando estaba en el instituto era sin lugar a dudas dibujo técnico, esa no era una clase en la que hubiese que estudiar demasiado, solamente había que estar un poco atento al profesor y ser un poco cuidadoso a la hora de hacer los dibujos. Durante todos los años que estuve en el instituto (que fueron unos cuantos) siempre tuve al mismo profesor de dibujo técnico. Era un señor de Salamanca que era bastante gracioso y se enfadaba bastante cuando no le hacíamos caso, pero nos trataba bastante bien porque después de tener que aguantarnos durante años aprendimos a convivir. Antes de los exámenes siempre nos dejaba cinco minutos para que gritemos lo que nos diera la gana, para de este modo quitarnos la tensión de antes del examen y poder hacer el examen sin nervios (a parte de que eran unas risas lo que gritábamos).

 

Una de las mejores cosas que tenía este profesor es que nos obligaba a presentar todas las láminas que habíamos hecho durante todo el curso encuadernadas, para ello disponíamos en el aula de dibujo de una encuadernadora en la que por turnos cada uno encuadernaba sus láminas, era como Encuadernar revistas. Después el profesor te evaluaba según te había quedado la encuadernación y la portada que había que hacerla a mano si querías tener una buena nota final. Yo no era un buen estudiante, por lo que sacar una buena nota en una asignatura no me importaba en absoluto. Para una asignatura que se me daba bien y no había que estudiar demasiado había que aprovecharla, porque en el resto de las asignaturas no es que me fuese demasiado bien.

 

El profesor de dibujo técnico también se aventuró a hacer un equipo de fútbol sala con otros profesores para ver si nos ganaban en la liga interna del instituto, pero lo único que conseguían era enfadarse con ellos mismos porque se daban cuenta de que ya no eran unos chavales. Pero he de decir que el profesor de dibujo aún con su edad se esforzaba mucho más que bastantes jóvenes que conocía.

Buscando una causa para mi acné 

Levantarme por la mañana, mirarme en el espejo y deprimirme. ¿Por qué me salen granos a estas alturas? ¿Mala alimentación? ¿Problemas hormonales? ¿Algún medicamento? ¿La píldora? Me leí todo lo que se puede leer en internet sobre el acné tardío, aquellos problemas en la piel que surgen una vez se ha superado la adolescencia. Los expertos coinciden en que se trata de una alteración que afecta más a mujeres que hombres en la edad adulta. Pero, además de eso, no existen muchos más datos concluyentes. 

No había solución, debía buscar una clínica de dermatologia medica quirurgica en Vigo. Necesitaba un experto que me ayudara más allá de lo que se puede leer en internet. En este sentido, me llamó bastante la atención un artículo que leí en el que se hablaba de la especialidad de dermatología en relación a otras más aparentemente ‘complejas’. Y supongo que, a muchas personas, los problemas en la piel siempre le parecen menos ‘serios’ que otros, sobre todo cuando esos problemas no los tienen ellos.

Cuando expuse mis problemas en el dermatólogo me desarrollaron algunas de las causas que puede haber para la aparición del acné en adultos. Por un lado, está el tema de la píldora. Dejé no hace mucho tiempo de tomarla y es una de las causas que se suele citar ya que interviene en las cuestiones hormonales y son precisamente las fluctuaciones hormonales una de las explicaciones recurrentes del denominado acné tardío. Pero hay más.

Un estilo de vida poco saludable también está relacionado con el acné. Este estilo de vida poco saludable se relaciona sobre todo con malos hábitos como fumar o la mala alimentación. En este sentido, no creo que fuese mi caso ya que no he variado apenas mi dieta desde hace años y tampoco fumo. Lo que sí tengo es más estrés, sobre todo por cuestiones laborales, algo que también puede influir. Lo que también está claro es que deberé volver a la clínica de dermatología medica quirúrgica en Vigo durante un tiempo hasta dar con la tecla. Espero que en unos meses me levante por la mañana y me mire en el espejo sin deprimirme.

CLASES DE FOTOGRAFÍA

Me he metido en unas clases de fotografía, que me las da la novia de uno de mis mejores amigos. Empezamos con las clases hace unos meses cuando terminó el confinamiento porque tenía una cámara de fotos bastante buena pero no sabía utilizar todas las opciones que tiene. Ella me las va explicando poco a poco y yo me voy dando cuenta de que no solo me faltaba saber utilizar las opciones de la cámara que no sabía usar sino también unas nociones básicas de fotografía que había olvidado. Ya que la última clase de fotografía que había tomado fue en el colegio en octavo de E.G.B. y de eso ya hace bastante tiempo. No me vino mal refrescar lo que ya sabía y he de decir que la calidad de mis fotos desde que empecé estas clases ha mejorado de una manera increíble. Y eso es porque tengo una buena profesora que se hizo un Master en Fotografía Artística en Madrid hace ya unos cuantos años. 

Tuve la idea de que me diese clases particulares de fotografía un día que nos había pedido a mi y a su novio que le hiciésemos de modelos para un trabajo que tenía, en ese trabajo no íbamos a salir nosotros directamente, ella quería que saliesen nuestras sombras y hacer unas combinaciones con ellas. Esa clase de fotografías son las que a mí me gustaría aprender a hacer, pero creo que todavía me falta demasiado para hacer fotografías tan chulas como las que ella hace. Supongo que todavía me queda mucho que practicar para poder llegar a sacar fotos tan buenas como ella. eso sí también he de decir que ella para sacar una sola foto puede estar enfocando tranquilamente un cuarto de hora, yo no quiero tardar tanto en enfocar prefiero sacar la foto en cuanto veo algo que me gusta.

 

Lo que ella siempre me recomienda es que cuantas más fotos haga mejor me van a salir, pero tampoco dispongo de tiempo material para ir a hacer fotos, esperemos que cuando todo esto se normalice pueda tener un poco más de tiempo para ver si avanzo como fotógrafo.

LAVADO DE CARA DEL PISO

Ya van a empezar las obras de reforma del piso de uno de mis amigos y como no, nos va a tocar a los amigos acometer esa reforma. La reforma mayormente es hacerle un lavado de cara al piso que no lo ha cuidado desde hace ya bastante tiempo. En la estancia en la que hay que hacer más reformas es en el baño porque hace ya unos cuantos años hubo un problema con el vecino de arriba y el techo del baño está que da pena. Ya he arrancado la mitad de la pintura que estaba colgando, pero después va a haber que echar alguna clase de masilla por todo el techo para que vuelva a quedar liso como era en un principio. Solo con hacer eso la mitad del trabajo del baño está hecho. Después que da por instalar una mampara de ducha porque este amigo no tiene ni una cortina para no salpicar todo el baño cuando se ducha. Vamos a necesitar buscar en internet un sitio de mamparas de ducha baratas para encontrar lo que buscamos y que se nos amolde al presupuesto. 

En el resto de la casa mayormente hay que darle una limpieza a fondo y darle un par de manos de pintura. 

Pero ahora este amigo me está comentando que se va a comprar un canapé para la habitación grande, pero quiere mantener el cabecero de la cama de matrimonio que tiene hoy en día. Esto no retrasa nada porque para hacer eso lo haremos cuando hayamos terminado de pintar y no creo que nos lleve demasiado tiempo atornillar el cabecero a la pared.

 

Creo que una vez terminemos de pintar el piso va a quedar muy bien, incluso va a parecer otro porque tal y como está ahora da un poco de pena verlo. 

También tenemos que cambiar un par de ventanas que se han roto y por donde entra frío constantemente y eso es algo que hay que remediar lo antes posible pero eso ya es cosa de mi amigo, que es bastante agarrado y le cuesta soltar dinero para comprar dos cristales.

Una vida sin 

A todo se acostumbra uno, a vivir sin lactosa también. Cuando me certificaron que era intolerante a la lactosa, no me sorprendí demasiado puesto que ya imaginaba algo así. Desde bien jovencito tuve digestiones bastante pesadas y sospechaba que tenía algún problema. Al principio pensé que era algo más grave pero luego, con el avance en la detección de intolerancias alimentarias, supuse que por ahí debían ir los tiros. 

Lo que al principio tampoco sospechaba era que se pudiera tratar de la leche. Crecí en una familia amante de la leche y sus derivados. La tradición en mi tierra es tomar mucha leche, queso, yogur, mantequilla, etc. porque tradicionalmente en las casas se consumía lo que había disponible en el entorno, lo que también se llama ahora alimentos de temporada. Y como teníamos muchas vacas por la zona, la leche siempre estaba ahí. 

Por aquellos tiempos nadie se imaginaba que más tarde se iban a vender productos como leche desnatada sin lactosa. Seguro que se preguntarían algo así: ¿Leche sin lactosa? ¿Qué es eso? ¿Leche sin leche? Pero los tiempos cambian y de cara a la seguridad y la información en relación a lo que comemos queremos creer que cambian para mejor. Si yo aún viviese en aquellos tiempos y tuviese estos problemas con la leche lo pasaría realmente mal. Por suerte, puedo seguir disfrutando del placer de la leche sin poner en dificultades a mi organismo. 

Pero no se trata sólo de consumir leche desnatada sin lactosa. Actualmente, las firmas vinculadas a la industria láctea se han puesto las pilas y trabajan en ofrecer todo tipo de derivados lácteos sin lactosa. Es el caso de los helados, algo que me ha llamado mucho la atención últimamente y que una persona como yo no puede por menos que celebrar: me encantan los helados, pero desde hacía bastante tiempo los había aparcado de mi alimentación justamente por el problema de la lactosa.

Así que, aunque sea como una ‘traición’ a mis antepasados amantes de los lácteos puros, yo he tenido que adaptarme a las circunstancias de mi organismo y acostumbrarme a una vida ‘sin’.

La importancia de un monitor estanco en la industria alimenticia

La industria alimentaria está sujeta a una normativa altamente exigente. Es fundamental que todo lo que va a estar en contacto con los alimentos o con las personas que van a manipular los alimentos, cumpla con una serie de garantías que permitan que todo el proceso transcurra de manera segura y que no haya ningún tipo de contaminación.

Por tanto, los monitores táctiles que se emplean en los procesos de producción de esta industria también tienen que cumplir con esta normativa. Se les exige, por ejemplo, que sean muy resistentes. No puede existir la posibilidad de que, al recibir un golpe, el monitor pueda soltar esquirlas que acaben en los alimentos. Tampoco pueden rayarse, ya que las pequeñas virutas procedentes de esos arañazos también podrían acabar resultando un agente contaminante.

Todos los elementos que intervienen en el procesamiento de los alimentos deben de ser lavados y desinfectados con productos específicos que, en ocasiones, son bastante fuertes. Por eso, los monitores tienen que ser necesariamente estancos para poder resistir estas limpiezas sin que haya problemas ni fallos

Las empresas encargan la Fabricacion monitores industriales estancos a fábricas especializadas en este tipo de productos que les garantizan que los aparatos con los que van a trabajar cumplen con todas las garantías sanitarias y de seguridad. Pero que, además, también son aparatos muy resistentes que no se averían fácilmente, por lo que no se va a producir un parón en la producción debido a que los monitores táctiles han dejado de funcionar.

Además, las empresas que se encargan de la fabricación de estos monitores también se encargan de la fabricación de otros ordenadores que se adaptan a los requisitos de cada puesto en el que van a ir colocados. Que permiten que se les puedan instalar los programas específicos con los que va a trabajar la empresa, garantizando la total compatibilidad y que, además, también sean resistentes a las especiales condiciones que pueden tener que soportar en cada caso.

Este tipo de ordenadores son diferentes a los que podemos tener en cualquier hogar, ya que las condiciones en las que van a tener que trabajar también lo son, debiendo de adaptarse a temperaturas extremas, a la existencia de humedad y a otros entornos hostiles en los que no podría trabajar un aparato de las características habituales de un ordenador de hogar o de oficina.

¿Qué estor necesito para mi cocina?

¿Llevas tiempo sin renovar tu cocina? ¿Quieres darle un aire nuevo y has pensado en instalar un estor para sustituir a tu cortina, pero no sabes cuál es el más adecuado? Te vamos a ayudar a tomar la mejor decisión para que disfrutes de la mejor luz en tu cocina sin preocuparte por la limpieza.

Lo primero que tenemos que decidir es el sistema de estor que es más útil en este tipo de estancias. El estor enrollable es, sin duda, el más adecuado. Porque este tipo de estores no hay que desmontarlos y están realizados en telas que pueden lavarse con un paño húmedo y que no se impregnan con los olores. Se acabó el lavar la cortina de la cocina prácticamente cada semana, con el estor este trabajo se simplifica.

Solo tendrás que coger un paño que humedecerás en agua con un limpiador general y escurrirlo bien. Recoges todo el estor y comienzas a frotar la parte enrollada. Si el paño está muy torcido no necesitas secar pero puedes usar un paño seco a continuación si lo prefieres.  Poco a poco vas desenrollando el estor y limpiando toda la tela y, cuando lo tengas totalmente estirado, ya habrás limpiado la parte trasera. Te quedará la parte que da a la cocina, que al estar totalmente estirada se limpia en cuestión de minutos frotando suavemente con el paño humedecido.

Si te gusta que en tu cocina entre mucha luz puedes optar por un estor fino. Pero lo cierto es que la luz del sol, sobre todo cuando da de forma directa, puede ser un problema en el interior de la casa ya que puede dañar el color de los muebles de la cocina y también de los suelos si son de madera. Por eso, puedes elegir un estor enrollable con tela screen. Es un tipo de tela con microagujeros que permite que pase la luz, pero que bloquea los rayos perjudiciales del sol causantes de los daños antes mencionados.

Puedes encontrar estores enrollables con este tipo de tela en todos los colores para combinarlos con tu cocina y que se vean de lo más atractivo. Tu cocina estará bonita, la limpieza no será un problema y el sol no volverá a estropear tus muebles o comerse el color de las puertas de los armarios. ¿Tienes ya claro qué tipo de estor necesitas para tu cocina?

Marca la diferencia también con tu material publicitario

En un hotel o en un restaurante con clase todo está debidamente personalizado. La carta, los manteles, las servilletas… ¿por qué no va a ser lo mismo con el material publicitario? Contar con Material publicitario personalizado para hosteleria y restauracion ayudará a marcar la diferencia con la competencia y a que el establecimiento sea más fácilmente reconocible.

Cuando una persona recibe una carta o un folleto de un restaurante o de un hotel como propaganda, tiene que saber inmediatamente de quién lo recibe. Porque si no, podría ser de cualquier local de la competencia. Y esto mismo sucede con los regalos. Si se ofrece a los clientes regalos publicitarios, pero estos no están personalizados, en poco tiempo los tendrán, tal vez los usen si se ha acertado escogiendo un regalo útil, pero seguramente ya no se acordarán de quién se lo ha ofrecido.

Por eso es tan importante que todo el material publicitario esté personalizado y sea fácilmente distinguible. De esta manera cumplirá con su función de ser un recordatorio del establecimiento o incluso una forma de darlo a conocer a otras personas que pueden ver la propaganda en un llavero, una cartera o una memoria USB.

Cuando el establecimiento es muy conocido en la zona y sabemos que prácticamente todo el mundo conoce su imagen, tal vez no sea necesario ni siquiera poner más información que el nombre o el logo que lo representa, lo que sea que la gente pueda reconocer sin esfuerzo. Se evita así que el material publicitario tenga demasiada información que puede hacer que sea menos bonito y que la gente se resista mucho más a usarlo.

Si se realiza una buena campaña de marketing por parte del negocio, hasta el logo de este o una mascota que se hayan creado, puede ser de por sí un regalo publicitario. Se trata de que a través de campañas y de las redes sociales se dé a conocer un logo divertido, una mascota atractiva y que esta se haga conocida. De esta manera, ocurrirá como con otros logos y mascotas a gran escala, pero esta vez a nivel local, pudiendo convertirse en un objeto de moda que a muchos les encante tener y una razón más para acudir al local en lugar de a otro de los muchos que pueden realizar una oferta hostelera más o menos similar.

Nuevos entretenimientos 

Me aburro y estoy desesperado por buscar nuevos entretenimientos. La empresa me envió a casa a trabajar hace meses y aún no me ha vuelto a pedir que vuelva. Al principio pensaba que sería para el final del verano, pero tal como están las cosas (y con razón) nos han dejado en casa hasta nuevo aviso. Cuando empecé a teletrabajar pensé en que suerte tenía por poder estar en mi casa con mi cafelito y en pijama, pero luego me di cuenta de que era una trampa: que a partir de ahora desconectar iba a ser más difícil. 

Pero bueno, tampoco hay que ponerse demasiado dramático que ya tenemos bastante. Lo que estoy intentando hacer es buscar nuevas formas de entretenerme más allá de la televisión y las redes sociales. Como ahora tampoco voy al gimnasio he empezado a cambiar mis hábitos alimenticios y a hacer ejercicio en casa, además de algo de running.

Con la alimentación debo tener cuidado porque soy intolerante a la lactosa. Ya estoy acostumbrado, pero es verdad que hay muchos alimentos que no puedo comer. Por suerte, la leche sin lactosa tiene calcio y yo que soy muy fan de la leche puedo seguir tomándola sin problemas además de hacerme mis cafelitos por las mañanas. Pero hasta que no se generalizó la leche sin lactosa yo tuve que pasarme a las bebidas vegetales, como la leche de soja o de avellana. Al principio bien, pero luego me empezaron a cansar porque son demasiado dulces. Y aunque la leche sin lactosa es un poco dulce también me he acostumbrado.

Y así estoy, entretenido con la vida saludable. Me he dado de alta en varias apps especiales para trabajar el físico en casa y controlar la alimentación y me estoy sintiendo cada vez mejor. Además, en el súper puedo encontrar cada vez más productos para intolerantes y al igual que la leche sin lactosa tiene calcio, otros productos tienen las mismas propiedades a pesar de no llevar lactosa. Cuando todo esto del virus termine yo espero estar cañón. Algo habré ganado con todo este drama.  

Next opening 

The poster already hangs outside the room: opening soon. Although we have had to delay it until after the summer due to the pandemic, I have maintained the illusion in this new adventure that I hope can flourish. It is a yoga center in a place very close to my house. For a few years she had been as a teacher in different centers, both private and dependent on some public associations. It wasn’t bad for me, but I realized that the benefits did not match the time I put into it. It was time to establish myself on my own.

Despite the risks involved in managing everything yourself, I am convinced that it will turn out well, among other things, because many former students have already expressed their interest in my room. After finding a suitable space in the neighborhood and enabling it, a moment that I love has arrived: the decoration. A yoga center must be cared for down to the smallest detail to favor a suitable climate for the practice of this discipline.

Not only should the rooms follow a particular aesthetic, but I suggested to my collaborators that the entire venue should follow the same aesthetic criteria, from the type of lighting to the color of the walls. I chose most of the materials myself, even the rubber cords from which the lamps in the main yoga room should hang.

It is true that there came a time in this final phase that I became a little obsessed. It coincided with the whole issue of the pandemic and I couldn’t help but believe that I had been a bit unlucky to have the opening raised just at this time. But then I asked myself a question: who has not been affected to a greater or lesser extent by all this?

So I put the bad luck on the table and went back to my rubber shoelaces and my shades of green for the wall: the good thing about delaying the opening is that I did not have to rush: better take things slowly. I took advantage of the time to continue teaching my classes in other centers and leave everything ready to open the business.