PENSANDO EN UNA CASA A REFORMAR

Uno de mis amigos me ha comentado no hace muchos días que le había echado el ojo a una casa no muy lejos de nuestra ciudad para poder restaurar, pero a mi personalmente no me convence la idea de tener que desplazarme a un sitio que ha decir verdad no es que me encante para poder ir a visitarle. Ya que a su casa es uno de los pocos pisos a los que suelo ir con bastante frecuencia. Pero este amigo cuando se le mete algo en la cabeza no hay quien se lo saque hasta que lo consigue o que se le ocurra otra cosa. Espero que esto de comprar una casa para reformar sea una idea pasajera, ya que por el contrario tendría que hacer un montón de cosas como encontrar Ofertas electrodomesticos baratos para poder amueblar la cocina por lo menos, porque la reforma integral de una casa aparte de que necesita de bastante dinero también se necesita de mucho tiempo para hacerlo. Y conociendo a mi amigo va a querer hacer todo lo que pueda él mismo, y sabe que si puedo le ayudaré en todo lo que buenamente pueda aunque no se me da especialmente bien los temas de construcción. Por lo menos valgo como mula de carga para transportar los materiales de un sitio a otro.

Menos mal que a mi amigo todavía le quedan unos cuantos años de hipoteca por pagar, así que lo de comprar una casa para reformar lo va a tener que retrasar durante un tiempo y además este verano no creo que se quiera meter en un proyecto así después de estar encerrados en nuestras casas durante tanto tiempo.

 

Para llegar a comprar una casa para poder reformarla hay que pensarlo bastante y ver los pros y los contras, ya que muchas veces cuando haces la comparativa es cuando te das cuenta de que te estás equivocando, porque una vez te decides a comprarla ya no hay vuelta atrás. Personalmente, yo me lo pensaría más de una vez para ver si estaría haciendo lo correcto porque tirar el dinero no es que me vaya demasiado.

AUMENTANDO CONOCIMIENTOS

Tengo un amigo del colegio que siempre ha sido un artista. Este chico dibujaba tan bien, que en el colegio le encargaban que dibujase todos los bocetos de los murales que se utilizaban para hacer obras de teatro y otras actividades. Es más, dibujaba tan bien que la profesora que teníamos en educación plástica dibujaba bastante peor que él. Con el paso de los años este chico se dedicó al dibujo de forma profesional, algo que a nadie sorprendió porque era su vocación desde muy niño. 

El otro día me lo encontré por la calle y me comentó que ahora le gustaría aprender diseño digital que era algo que siempre había querido aprender pero que nunca había tenido tiempo de estudiar. Me dijo que se había metido en un Grado en Bellas Artes, Experto en Diseño Digital y Producción Digital en Madrid y así aprovechaba también para aprender de producción digital. Le pareció un curso muy completo que le podría venir muy bien para el futuro en su trabajo. Y al parecer aprovechó muy bien el tiempo, porque creo que está aprendiendo cosas que ni él se había imaginado. No es demasiado frecuente que nadie disfrute con lo que está estudiando pero este chico parece que es la excepción que confirma la regla. Espero que le vaya todo muy bien en el curso y en madrid porque no creo que haya vivido nunca fuera de nuestra comunidad autónoma y no creo que la vida en madrid sea igual de sencilla que donde vivimos, ya que aquí hay mucho menos ajetreo que en madrid. Creo que hay que ser muy valiente para aventurarse a irse a vivir a una ciudad donde no conoces a nadie solamente para estudiar.Personalmente no creo que yo tuviese el coraje y el valor para ir a vivir a una ciudad en la que no conozco a nadie, creo que me sentiría muy solo y no podría atender a los estudios de la mejor forma posible, pero ese es mi caso y pienso que hay mucha gente que sí tiene el coraje de irse a vivir a otro lugar para poder completar sus estudios.

Colores y marcas 

Uno de los grandes objetivos de las empresas es lograr ser reconocidas fácilmente por su imagen. Hay algunas empresas en el mundo (pocas, eso sí) que no necesitan ni siquiera poner su nombre en un envase, en un recipiente (o en un coche) para ser fácilmente distinguibles. Pero la mayoría de firmas deben jugar con las formas, los logos… y los colores. 

Es posible que muchos consumidores todavía no sepan que es la leche sin lactosa pero la mayoría sí reconocen rápidamente este tipo de producto en el supermercado. ¿Y por qué? Porque se ha impuesto un color para esta leche que la distingue del resto. Es el tono morado que en los últimos años ha tenido una gran repercusión en ámbitos muy diferentes, desde la política al medio social. Los efectos psicológicos de los colores son estudiados desde antiguo y es un hecho que el rojo no produce los mismos efectos que el blanco o el azul.

¿Y por qué el morado para la leche sin lactosa? Para empezar, hay una serie de tonos limitados aplicados a la industria de la alimentación y más en el caso de la leche. El rojo, el verde o el azul ya están cogidos, como se suele decir: leche entera, desnatada y semi, respectivamente, usan esos colores desde hace mucho tiempo. 

Aunque un consumidor no sepa que es la leche sin lactosa ni cómo es exactamente su proceso de producción sabe que es un tipo de producto que pueden tomar los intolerantes. Tal y como sucede con los productos sin gluten, el hecho de no tener lactosa genera la sensación en el consumidor de que se trata de un producto más sano, no solo para intolerantes, sino para el consumidor en general…

Y teniendo en cuenta que el morado está de moda y se asocia con reivindicaciones de todo tipo, parece que la leche sin lactosa morada ha calado entre el consumidor que, de un solo vistazo, ya sabe qué clase de producto es.  Y eso es un aspecto decisivo para las marcas como decíamos al principio.

¿Pereza o falta de tiempo?

Echo un vistazo a la casa y solo veo cosas pendientes. Pero no me pongo con ellas. Y todo por un supuesto orden de prioridades. Lo primero es dormir y trabajar que se lleva un tercio del día. Luego está la familia, hay que comer y cosas de ese tipo. Al final, no me quedó mucho tiempo libre para poner una bombilla. Cualquiera diría que poner una bombilla lleva cinco minutos. Entonces es pereza, ¿no?

Un 30% de las bombillas de casa están fundidas. Es un clásico allá donde vivo. Siempre se funden las bombillas y tardo meses en sustituirlas. Recuerdo que en la primera casa que viví con mi actual mujer, estuvimos más de un año sin luz artificial en el dormitorio. Por el día se veía bien a través de las mosquiteras baratas de la ventana. Y por la noche, ¿para qué se necesita luz en el dormitorio? Pues eso.

Y es que lo de las bombillas ya no es como antes: hay decenas de tipos. Es como las que tengo ahora en la mitad de esta casa. Son bombillas pequeñas que se funden rapidísimo. En el pasillo hay tres focos de este tipo: dos están fundidos. La luz del techo de mi despacho debe tener dos bombillas: las dos fundidas. Me recuerda al dormitorio de mi primera casa porque también hay mosquiteras baratas en las ventanas y no tengo luz artificial. Aunque, en este caso, tengo una lámpara de mesa… porque si no, de noche, tendría que trabajar a oscuras. Y no es lo mismo dormir que trabajar.

También le podría decir a mi mujer que se encargara ella de las bombillas pero, por alguna razón que ya no recuerdo, al parecer en el reparto de tareas del principio de los tiempos a mí me cayó lo de la iluminación. Y así nos va: en el baño solo resiste una luz sin fundir. En cuanto esa se termine a ducharse a oscuras porque es un baño sin mosquitera ni ventana… Así que sí, hay bastante falta de tiempo y mucha pereza.

SEMIDESNATADA PARA MANTENER LA FIGURA

No entiendo porque la leche semidesnatada es la que más se vende en los supermercados, y si tengo que decir la verdad no conozco la razón. La razón seguramente sea porque los consumidores prefieren beber leche con un poco menos de grasa que le leche entera. Hace mucho tiempo que no tomo leche, pero recuerdo de cuando éramos niños que la leche entera si la dejabas un ratito al aire se formaba una nata que me daba un poco de mal rollo. Pero esa capa de nata al parecer para bastante gente estaba buena. Mi madre siempre me cuenta que el marido de mi madrina y su hermano se peleaban por ver quién se comía la nata que habían dejado por la mañana. Eso es algo que no me podía entrar en la cabeza y sigue sin poder entrarme.

 

Me pregunto si todavía siguen repartiendo leche en los colegios, cuando nosotros éramos nos empezaron a repartir unos pequeños bricks de leche que yo nunca me tomaba. Pero casi todos los alumnos de mi colegio se tomaban la leche sin ninguna clase de preocupación, eso me hizo darme cuenta de que el raro era yo, pero eso no me hizo cambiar en absoluto y a día de hoy la leche sigue siendo algo con lo que puedo pasar completamente. Lo que más recuerdo de esos pequeños bricks que nos daban en el colegio lo que más recuerdo era que en uno de sus laterales venían impresos algunos animales que estaban en peligro de extinción, como el lince ibérico.

 

Hoy en día la única leche que me tomo es la que pueden mezclar con otros alimentos para hacer otras cosas, como por ejemplo el puré de patatas o un bizcocho. Pero si algún día por un casual llego a casa y me encuentro un paquete de galletas de chocolate, es bastante probable que terminase tomando una taza de leche, pero no leche sola sino con algo que la chocolateee. Porque si leche sin chocolatear se acerca a mi nariz es muy probable que termine por echarlo todo.

Fin de semana de viaje

Mi mujer y yo siempre hemos sido grandes viajeros, pero en los últimos años hemos bajado revoluciones: con un niño los viajes cambian. Recuerdo hace unos años bajando al río Colorado en el Gran Cañón que vimos a una pareja que llevaban a su niña pequeña por el mismo camino que estábamos usando nosotros: nos pareció inaudito porque se trata de un camino con cierto peligro pero también admiramos la capacidad de aquellos padres para seguir haciendo lo que les gustaba aun con un niño pequeño. 

En nuestro caso, antes de ir al Gran Cañón hemos preferido pasar un fin de semana en Toledo que tampoco está tan mal. Decidimos alquilar un apartamento en vez de ir de hotel, como solíamos hacer cuando estábamos solos, porque así íbamos a tener más espacio. Y acertamos. El apartamento estaba bien situado y era cómodo. Uno de los miedos que teníamos era con la temperatura, porque daban mucho frío para Toledo durante ese fin de semana pero la casa tenía estufas de butano baratas pero muy eficientes.

La verdad es que con el frío yo tengo un problema desde hace años. Aunque vengo del norte no sé qué le ha pasado a mi piel (si es que es ahora más fina o algo) pero el caso es que siempre tengo frío. Yo creo que el niño resiste mejor que yo. Hace un tiempo estuvimos de viaje en el norte de Italia. Decidimos ahorrar costes ya que íbamos sin niño y fuimos a hoteles y apartamentos baratos. En el norte de Italia puede llegar a hacer mucho frío y si esa casa no tiene calefacción… ni te cuento. 

Cerca de Milán estuvimos en un apartamento horrible que no tenía ni siquiera estufas de butano baratas: nos morimos de frío. Así que ahora, antes de jugármela, sobre todo si vamos con el niño, me aseguro de que la calefacción es la adecuada. En el apartamento de Toledo todo estaba como tenía que estar. Los pasamos bien, el niño jugó mucho, salió de casa y nadie pasó frío. Ya estamos preparados para el Gran Cañón… dentro de unos años.

Las mentiras sobre el cáncer

Nunca había prestado mucha atención a una enfermedad como el cáncer hasta que se lo detectaron a mi hermana. Fue en ese momento cuando toda la familia se puso en guardia. En mi caso, no quise quedarme en la superficie del problema y durante varios meses devoré todo tipo de información sobre el cáncer: quería saber todo lo posible porque consideraba que la mejor manera de ayudar era esa. A veces escuchaba como otras personas hablaban con mi hermana sin tener ni idea y me ponía de los nervios. Y es que todavía existe mucho desconocimiento en relación al cáncer.

Mi hermana, por suerte, superó el carcinoma mama y aunque sigue teniendo que hacer pruebas periódicas todo va bien, de momento. Pero a mí todo aquello me sirvió para entender mucho más sobre esta enfermedad y diferenciar la información veraz de los bulos y los mitos. Uno de los asuntos que más me ha llamado la atención es que algunas personas piensan que el estrés puede causar cáncer.

A mí mismo, he de reconocerlo, se me pasó por la cabeza alguna vez que el estrés podía originar enfermedades graves. De hecho, sí que el estrés está detrás de muchas dolencias, pero del cáncer no. Se han hecho numerosas pruebas a lo largo de los últimos años para tratar de establecer una relación directa entre el agotamiento y la irrupción del cáncer sin llegar a nada concluyente. 

Aun así, mucha gente sigue pensando que, por ejemplo, el “exceso de trabajo” puede generar cáncer. Lo que sucede, al contrario, es que el estrés suele venir acompañado de malas costumbres que sí perjudican al organismo. Las personas fumadoras que están estresadas fuman más cantidad de tabaco. Se duerme menos, se come peor. Y esas sí pueden ser causas de la aparición, siempre a largo plazo, de enfermedades graves como el cáncer. 

Una vez que mi hermana superó el carcinoma mama todos nos quedamos mucho más tranquilos. Pero yo ahora estoy mucho mejor preparado para afrontar un problema de este tipo. Toco madera, como se suele decir, pero no tengo miedo.

4 regalos con los que triunfar en Navidad

En Navidad no solo tenemos los regalos típicos que tenemos que hacer a familiares y amigos, también tenemos otros regalos de compromiso que debemos de realizar cuando somos invitados a participar en una comida o cena en una casa particular. Estas invitaciones pueden venir de familia o de personas muy cercanas, pero también pueden ser invitaciones formales. En cualquier caso, no se puede ir con las manos vacías y estas son cuatro propuestas de regalo para estas ocasiones.

1) Una paleta iberica de cebo de jabugo. Si no solo vas a cenar o a comer, sino que además tienes que hacer un buen regalo, una paleta ibérica de cebo de jabugo es perfecta. Un regalo de calidad, en un tamaño ideal para la mayoría de los hogares de hoy en día y una apuesta segura porque todo el mundo disfruta de un plato de jamón de calidad. Además, es un tipo de regalo que puedes hacer tanto a los más allegados como a las personas con las que tienes menos confianza, siendo adecuado para todas las ocasiones.

2) Una selección de ibéricos y vino. Puedes llevar a la casa en la que has sido invitado una pequeña selección de ibéricos envasados al vacío y ya cortados y acompañados por una botella de buen vino. Este detalle no solo será muy apreciado por su sabor y por su calidad, también porque podrán ponerlo en la mesa fácilmente, sin tener que cortar o preparar nada.

3) Una cesta con aperitivos y postres típicos. Los aperitivos y los postres nunca están de más en ninguna comida o cena.  Puedes comprar una bonita cesta del estilo de las que se sortean en Navidad, de un tamaño sencillo y colocar en ella los aperitivos y postres que vas a llevar. Envuélvelo cuidadosamente decorando con espumillón y celofán y será una bonita cesta navideña con la que quedarás muy bien.

4) Una bandeja de jamón recién cortado. Si tienes un jamón en casa un buen regalo para llevar a una cena o comida a la que has sido invitado es una bonita bandeja con jamón recién cortado. Puedes colocar el jamón en una bandeja de cartón decorada de las que venden en muchos bazares y que le dará un aire más navideño a tu pequeño gran detalle o, si quieres hacer un regalo un poco más especial, puedes comprar una bonita bandeja de cerámica decorada y que forme parte del obsequio junto con el jamón.

Disfrutando del cambio 

Así como siempre me he considerado una persona ideológicamente subversiva, siempre me he comportado de forma mucho más conservadora en otros ámbitos de la vida. Supongo que es esa parte contradictoria que casi todos tenemos. Así, siempre he sentido algo de vértigo con el cambio. Como un gato que pone mala cara ante una maceta nueva que le han colocado donde antes había un paragüero, yo frunzo el ceño ante la más mínima alteración. 

Por eso siempre me ha costado tanto cambiar algunas cosas en mi vida. Un ejemplo es la alimentación. Desde siempre, la comida ha formado parte fundamental de mi estado emocional, de forma que la comida ha funcionado como “relajante”. Lógicamente, algo así no podía acabar bien. Si para desestresarme necesito una tarta de chocolate con mantequilla la asturiana, a la larga eso se transforma en dependencia. 

Cambiar la alimentación me da vértigo, pero estoy en el momento adecuado, porque le he perdido miedo al cambio. Al contrario, he empezado a visualizar los beneficios que tiene cambiar periódicamente. No se trata de cambiar las cosas porque sí, sin razón, solo por el hecho de cambiar… pero casi. Hacer las cosas de otra manera aporta una perspectiva distinta, y ver la vida siempre de la misma forma es aburrido. 

Cambiar la alimentación para comer más sano ya tiene suficiente premio: uno se trata mejor a sí mismo y, a largo plazo, su cuerpo y su mente se lo agradecerá. Pero a corto plazo la situación es distinta. Si tengo que dejar el chocolate, la mantequilla la asturiana, la comida basura, etc. Es muy posible que en las primeras fases lo padezca. 

Pero en estos momentos estoy mucho mejor de peso y de costumbres. Me siento bien probando cosas nuevas, alimentos que hasta ahora estaban fuera de mis intereses. Y no solo por el hecho de que la mayoría de ellos sean más sanos, sino por el solo hecho de cambiar, de probar nuevos sabores. Ahora bien, de tanto hablar de ellos, ¡qué queréis que os diga!, me han entrado unas ganas locas de comer una galleta de mantequilla… Voy al armario.

COMO CAMBIARON LAS MEMORIAS USB

Desde hace ya unos cuantos años los diseños de memorias usb han cambiado bastante, en un principio cuando salieron las primeras memorias usb eran bastante grandes, pero con el paso del tiempo se fueron haciendo más y más pequeñas y de todas las formas que nos podamos imaginar. La forma de la memoria usb que más me ha llamado la atención es una que tenía una de mis amigas con forma de tubo de pasta de dientes, aunque por desgracia se le acabó rompiendo. No solamente han cambiado con el paso del tiempo de forma sino también de capacidad, los usb que salieron al principio eran de muy poca capacidad, pero hoy en día los podemos encontrar memorias usb de una capacidad muy grande. Aunque hay que reconocer que a veces, da igual lo grande que sea la capacidad de la memoria usb, no funciona como debería. Me ha pasado de querer pasar una película del ordenador a una memoria usb y teóricamente debería de caber sin problema, pero me salta una ventana diciendo que el archivo es demasiado grande para poder pasarlo y eso es algo que no puedo entender. Si la memoria tiene la capacidad adecuada debería de poder hacer ese traspaso de datos sin ninguna clase de dificultad. 

 

Recuerdo hace unos veinte años cuando estaba estudiando un ciclo formativo, fue la primera vez que sabía de la existencia de las memorias usb y me parecía cosa de otro mundo, acostumbrado a los antiguos disquetes que apenas tenían capacidad para guardar nada. Para cada archivo que íbamos haciendo teníamos que grabar otro disquete y era bastante molesto tener que llevar los disquetes. Con las memorias usb eso desapareció por completo y podíamos guardar todo lo que habíamos hecho de forma sencilla y sin tener que preocuparnos de si perdíamos alguno de los disquetes. Y además la memoria usb lo bueno que tiene es que la metes en el bolsillo y la puedes transportar a cualquier lugar sin ninguna clase de esfuerzo.

 

Creo que las memorias usb han sido un gran acierto para el que las ha inventado, nos ha dado a todos una herramienta muy eficiente.