La crisis llega cuando menos te lo esperas

Alfredo es un buen amigo desde que estudiamos juntos en la Universidad. Es curioso como  formábamos parte del mismo grupo de amigos en aquellos años, pero no teníamos una relación especialmente estrecha, tal vez por la diferencia de caracteres. Pero las vicisitudes de la vida nos llevaron a relacionarnos mucho más cuando terminó aquella época de estudiante. Poco a poco, todos se fueron marchando y solo quedamos dos o tres amigos en la ciudad, así terminamos quedando y saliendo juntos de fiesta. Y nos conocimos mejor.

El chaval proviene de una familia bastante pudiente, con varias propiedades inmobiliarias y siempre se comportó de una forma un tanto altiva. Es una cosa que me molestaba mucho al principio. Luego le fui conociendo y al final me acostumbré. Todos tenemos cosas que no gustan a los demás, pero tampoco es cuestión de ponernos súper exigentes con todo el mundo…

Montó su empresa, se compró un cochazo, se fue a vivir al piso en frente de la playa de unos tíos… Todo le iba bien. Incluso en los años de crisis en el que casi todo el mundo lo pasó mal, el salió a flote. Pero hace un par de años la cosa se le empezó a torcer. Lo primero: tuvo que vender el coche y comprar un focus de segunda mano. Al parecer a la familia tampoco le iba mucho mejor y no le podían echar una mano como antes.

Hace unos meses estuve en su casa y me sorprendió cuando me dijo que iba a alquilar una de las dos habitaciones de su casa, que andaba más que pelado. La verdad es que me dio un poco de pena, pero él se lo tomó con bastante filosofía. Vivió muy bien en la época de vacas gordas, pero está sabiendo adaptarse a su propia fase de vacas flacas.

Eso es lo que me gusta de Alfredo y que me ha sorprendido para bien. Esperaba que después de tantos años de vivir cómodamente, se ahogaría en un vaso de agua ahora que su empresa va peor. Pero no, me llevó a dar una vuelta en su focus de segunda mano y yo le dije que le invitaba a cenar, cosa que nunca pensé que llegaría a hacer… Y él aceptó con una sonrisa sincera.

El mejor material para la prueba más dura

Cada año son más los deportistas amateur que se plantean competir en una prueba de triatlón. Se trata de una competición deportiva en pleno auge. Prueba de ello es, también, el creciente número de eventos, desde los más exigentes para los mejores triatletas del mundo, hasta pruebas regionales con inscripciones más asequibles.

No es ningún secreto que el triatlón es una prueba dura que obliga al deportista a contar con una gran preparación física. No olvidemos que en ella se combina natación, ciclismo y carrera continua. Pero además, los participantes de estas pruebas cada vez ponen más atención en el apoyo tecnológico y material: dispositivos inteligentes de control, bicicletas de carbono, zapatillas ultraligeras con cordones elásticos, etc.

La fiabilidad del material puede reportar unos segundos que marquen la diferencia entre hacer un buen puesto o no. Para la parte de natación, el competidor necesitará un traje específico que facilite los movimientos, un mono adecuado también para la aerodinámica y para repeler el agua. Actualmente se fabrican monos especiales para pruebas de triatlón que ofrecen las máximas garantías.

Pero, sin duda, el mayor gasto en material se da en la prueba ciclista para la que se precisa una máquina de calidad si se aspira a hacer un buen puesto. El carbono es el material que domina este tipo de bicicletas por su ligereza, rigidez y aerodinámica. Este sector vive un auténtico boom con lo que la dificultad no estriba en encontrar una bicicleta adecuada, sino en elegir entre las cientos de propuestas que nos ofrece el mercado.

Y para la prueba de carrera continua también se precisa el mejor material. Hay que tener en cuenta que la velocidad con la que se hacen los cambios entre prueba y prueba define también el éxito final por lo que las zapatillas suelen venir acompañadas de cordones elásticos que facilitan precisamente esta transición.

Con todo, el material para el triatlón es clave para el desarrollo de la prueba. Debemos elegir bien y hacer suficientes pruebas durante los entrenamientos para que todo vaya como la seda cuando llegue el día D.

El club de la Central Lechera

Es la leche con más fans en España. La leche de Central Lechera Asturiana no sabe igual que el resto algo que queda certificado por el Premio Sabor del Año que le conceden desde hace bastante tiempo. Los consumidores españoles llevan confiando en esta empresa desde hace muchos años y para ellos se ha creado el Club de Central Lechera Asturiana.

¿Qué es este club? Se trata de premiar a los consumidores más fieles de productos de la compañía. Para empezar a descubrir sus ventajas debemos darnos de alta en club central lechera asturiana introducir codigos en la web.

Lo primero, abrir una cuenta. Lo segundo acumular puntos. ¿Que dónde están los puntos? En los productos que tienes en tu nevera… en los de la Asturiana, claro. Has de fijarte en un código de números y letras que aparece debajo de la fecha de caducidad. Una vez que tengas abierta tu cuenta, debes introducir esos códigos y comenzarás a sumar puntos. Y a disfrutar de un sinfín de ventajas.

El club tiene tres categorías diferentes según los puntos que hayas acumulado durante el año. Si acumulas menos de 300 puntos estarás en la categoría plata, accediendo a una serie de ventajas, cupones y sorteos específicos. Si acumulas entre 301 y 600 puntos pasas a la categoría oro, y si tienes más de 601 puntos entonces eres diamante, y las mejores ventajas serán para ti y tu familia.

¿Y cómo usar los puntos? Recuerda que debes darte de alta en el club central lechera asturiana introducir códigos. Estos códigos se suman y determinan tu categoría. Una de las ventajas que más satisfacen a los miembros del club son los sorteos. Este mes un afortunado se llevó una cámara réflex. Y para el mes que viene tú también puedes llevarte un reloj inteligente de Apple.

Pero además, el Club de la Central Lechera Asturiana te permite acceder a cupones descuento para adquirir más productos de la compañía. Si eres fan de la asturiana, estos cupones te permiten abaratar la compra semanal. Y además tendrás descuentos en servicios de firmas amigas.

Compra el jamón en la mejor tienda de tu ciudad para prepararlo con unas ricas judías verdes

Las judías verdes se han convertido en una de las verduras más consumidas por todos nosotros. Y eso no es simple casualidad, ya que podemos tomar judías verdes en una gran cantidad de platos. Y hoy daremos algunas recetas en las que las judías verdes son uno de los ingredientes principales. La primera receta es la de las judías verdes salteadas con jamón y con ajos.

Eso sí, no nos vale cualquier tipo de jamón ya que para que este tipo de platos nos quede realmente exquisito y que nuestros comensales queden encantados y con ganas de más será necesario ir a una tienda  jamón para comprar el de mejor calidad. Para ello necesitaremos:

  • Un kilo de judías verdes
  • Cuatro patatas que no sean ni demasiado grandes ni demasiado pequeñas.
  • Un cuarto de kilo de jamón cortado en lonchas finas
  • 4 dientes de ajos cortados en láminas
  • Aceite de oliva, agua, sal y hielo

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar las judías y cortarlas en trozos medianos. Luego, las ponemos a cocer con agua y sal. En otra olla, hacemos lo mismo con las patatas.

Una vez que nuestras judías estén cocidas al dente, pasamos a enfriarlas de manera fácil y rápida. Para ello, las echamos en un bol lleno con agua fría y con hielo. Esto hará que además de enfriarse recuperen su color verde.

Una vez hecho esto y que hemos enfriado nuestras judías verdes, escurrimos también las patatas. Cuando ya estén nuestras judías totalmente frías, las ponemos en una sartén con aceite y freímos el jamón durante unos segundos. Luego lo reservamos. También freímos los ajos, y cuando estén dorados, añadimos las judías y las patatas, también añadimos el jamón que previamente hemos comprado en nuestra tienda de jamón favorita. Salteamos todo y cuando esté todo a nuestro gusto, ya estará listo para servir. Seguro que esta mezcla de judías y jamón de la mejor calidad encantará a toda nuestra familia y amigos, tanto que se quedarán con ganas de repetir.

¿Cómo iniciarse en la cerrajería?

Es un oficio con larga historia y mucha tradición. En el momento en que comenzaron a difundirse las cerraduras de metal, surge la necesidad de un profesional que se encargue de elaborar e instalar dichas cerraduras y solventar los problemas asociados.

Así ha sido durante muchos años, pero en la actualidad el oficio vive un momento de cierta incertidumbre debido a los sistemas electrónicos de apertura de puertas que poco a poco parece que irán sustituyendo a las cerraduras y llaves tradicionales. De cualquier forma, este oficio sigue despertando interés por sus condiciones laborales.

Consultando con un servicio de Cerrajeros urgentes baratos en Bilbao 24h nos comentan que son muchos los jóvenes (y no tan jóvenes) que se dirigen a sus profesionales para ver qué tienen que hacer para ser cerrajeros. Lo primero que se responde es que no es un oficio que se aprenda de la noche a la mañana. Muchas personas solo piensan en el (supuesto) dineral que gana un cerrajero y consideran que es de lo más sencillo: «usar un aparato para abrir una puerta y cobrar». Pero el asunto es mucho más complicado que eso.

Para empezar, no se aceptan personas con antecedentes penales en los cursos de formación, y sin realizar varios cursos de formación no puedes ejercer de forma legal el oficio. Según nos cuentan desde el  servicio de cerrajeros urgentes baratos en Bilbao 24h, los cursos suelen bastante caros por su grado de especialización. Además, tampoco hay demasiadas empresas en España que oferten cursos para este oficio.

Por otro lado, la cerrajería no consiste en ir 5 minutos a abrir una puerta y cobrar, como piensan algunos. El cerrajero debe dominar diferentes ámbitos de trabajo, desde la apertura de puertas sencillas, al montaje de instalaciones, cajas fuertes, vehículos, etc.

Hay que tener en cuenta que, como decíamos más arriba, el negocio está cambiando. Un cerrajero debe estar en permanente actualización para adaptarse a las últimas novedades del sector, especialmente a los sistemas electrónicos y las nuevas instalaciones de seguridad. Un buen cerrajero debe ser capaz de abrir cualquier puerta, por complicada que esta sea.