Compra el jamón en la mejor tienda de tu ciudad para prepararlo con unas ricas judías verdes

Las judías verdes se han convertido en una de las verduras más consumidas por todos nosotros. Y eso no es simple casualidad, ya que podemos tomar judías verdes en una gran cantidad de platos. Y hoy daremos algunas recetas en las que las judías verdes son uno de los ingredientes principales. La primera receta es la de las judías verdes salteadas con jamón y con ajos.

Eso sí, no nos vale cualquier tipo de jamón ya que para que este tipo de platos nos quede realmente exquisito y que nuestros comensales queden encantados y con ganas de más será necesario ir a una tienda  jamón para comprar el de mejor calidad. Para ello necesitaremos:

  • Un kilo de judías verdes
  • Cuatro patatas que no sean ni demasiado grandes ni demasiado pequeñas.
  • Un cuarto de kilo de jamón cortado en lonchas finas
  • 4 dientes de ajos cortados en láminas
  • Aceite de oliva, agua, sal y hielo

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar las judías y cortarlas en trozos medianos. Luego, las ponemos a cocer con agua y sal. En otra olla, hacemos lo mismo con las patatas.

Una vez que nuestras judías estén cocidas al dente, pasamos a enfriarlas de manera fácil y rápida. Para ello, las echamos en un bol lleno con agua fría y con hielo. Esto hará que además de enfriarse recuperen su color verde.

Una vez hecho esto y que hemos enfriado nuestras judías verdes, escurrimos también las patatas. Cuando ya estén nuestras judías totalmente frías, las ponemos en una sartén con aceite y freímos el jamón durante unos segundos. Luego lo reservamos. También freímos los ajos, y cuando estén dorados, añadimos las judías y las patatas, también añadimos el jamón que previamente hemos comprado en nuestra tienda de jamón favorita. Salteamos todo y cuando esté todo a nuestro gusto, ya estará listo para servir. Seguro que esta mezcla de judías y jamón de la mejor calidad encantará a toda nuestra familia y amigos, tanto que se quedarán con ganas de repetir.

¿Cómo iniciarse en la cerrajería?

Es un oficio con larga historia y mucha tradición. En el momento en que comenzaron a difundirse las cerraduras de metal, surge la necesidad de un profesional que se encargue de elaborar e instalar dichas cerraduras y solventar los problemas asociados.

Así ha sido durante muchos años, pero en la actualidad el oficio vive un momento de cierta incertidumbre debido a los sistemas electrónicos de apertura de puertas que poco a poco parece que irán sustituyendo a las cerraduras y llaves tradicionales. De cualquier forma, este oficio sigue despertando interés por sus condiciones laborales.

Consultando con un servicio de Cerrajeros urgentes baratos en Bilbao 24h nos comentan que son muchos los jóvenes (y no tan jóvenes) que se dirigen a sus profesionales para ver qué tienen que hacer para ser cerrajeros. Lo primero que se responde es que no es un oficio que se aprenda de la noche a la mañana. Muchas personas solo piensan en el (supuesto) dineral que gana un cerrajero y consideran que es de lo más sencillo: «usar un aparato para abrir una puerta y cobrar». Pero el asunto es mucho más complicado que eso.

Para empezar, no se aceptan personas con antecedentes penales en los cursos de formación, y sin realizar varios cursos de formación no puedes ejercer de forma legal el oficio. Según nos cuentan desde el  servicio de cerrajeros urgentes baratos en Bilbao 24h, los cursos suelen bastante caros por su grado de especialización. Además, tampoco hay demasiadas empresas en España que oferten cursos para este oficio.

Por otro lado, la cerrajería no consiste en ir 5 minutos a abrir una puerta y cobrar, como piensan algunos. El cerrajero debe dominar diferentes ámbitos de trabajo, desde la apertura de puertas sencillas, al montaje de instalaciones, cajas fuertes, vehículos, etc.

Hay que tener en cuenta que, como decíamos más arriba, el negocio está cambiando. Un cerrajero debe estar en permanente actualización para adaptarse a las últimas novedades del sector, especialmente a los sistemas electrónicos y las nuevas instalaciones de seguridad. Un buen cerrajero debe ser capaz de abrir cualquier puerta, por complicada que esta sea.