Buscando una causa para mi acné 

Levantarme por la mañana, mirarme en el espejo y deprimirme. ¿Por qué me salen granos a estas alturas? ¿Mala alimentación? ¿Problemas hormonales? ¿Algún medicamento? ¿La píldora? Me leí todo lo que se puede leer en internet sobre el acné tardío, aquellos problemas en la piel que surgen una vez se ha superado la adolescencia. Los expertos coinciden en que se trata de una alteración que afecta más a mujeres que hombres en la edad adulta. Pero, además de eso, no existen muchos más datos concluyentes. 

No había solución, debía buscar una clínica de dermatologia medica quirurgica en Vigo. Necesitaba un experto que me ayudara más allá de lo que se puede leer en internet. En este sentido, me llamó bastante la atención un artículo que leí en el que se hablaba de la especialidad de dermatología en relación a otras más aparentemente ‘complejas’. Y supongo que, a muchas personas, los problemas en la piel siempre le parecen menos ‘serios’ que otros, sobre todo cuando esos problemas no los tienen ellos.

Cuando expuse mis problemas en el dermatólogo me desarrollaron algunas de las causas que puede haber para la aparición del acné en adultos. Por un lado, está el tema de la píldora. Dejé no hace mucho tiempo de tomarla y es una de las causas que se suele citar ya que interviene en las cuestiones hormonales y son precisamente las fluctuaciones hormonales una de las explicaciones recurrentes del denominado acné tardío. Pero hay más.

Un estilo de vida poco saludable también está relacionado con el acné. Este estilo de vida poco saludable se relaciona sobre todo con malos hábitos como fumar o la mala alimentación. En este sentido, no creo que fuese mi caso ya que no he variado apenas mi dieta desde hace años y tampoco fumo. Lo que sí tengo es más estrés, sobre todo por cuestiones laborales, algo que también puede influir. Lo que también está claro es que deberé volver a la clínica de dermatología medica quirúrgica en Vigo durante un tiempo hasta dar con la tecla. Espero que en unos meses me levante por la mañana y me mire en el espejo sin deprimirme.