¿Qué tipo de leche es mejor?

Se dice que es la publicidad tiene la capacidad de cambiar los patrones de consumo pero, a menudo, son los consumidores los que obligan a los publicistas a adaptar sus campañas. Lo podemos notar actualmente con una cierta tendencia a que los anuncios tengan un matiz social y que representen a una mayor diversidad de personas. En este caso, no cabe duda, es la publicidad la que ha tenido que adaptarse, deprisa y corriendo, a un fuerte cambio social en países como España.

Si hablamos de un sector muy concreto como el de la industria láctea, la publicidad no ha dado pasos tan arriesgados y, al menos, las marcas principales siguen en líneas generales apostando por los mismos conceptos. Y es que con el desayuno no se juega. Por eso el consumidor suele ser un poco más conservador cuando se trata de leche, café o cereales.

No obstante, ya sabemos que la leche de vaca no vive su mejor momento. Y si hace años nos preguntábamos qué era mejor, beber leche entera o semidesnatada, ahora la pregunta del millón es si es saludable beber leche de vaca siendo adulto. Pero las principales marcas no se han rasgado las vestiduras ante este cambio en el patrón de consumo. Tienen experiencia y saben que si la gente demanda otro tipo de producto para el desayuno, no les queda otra que ofrecérselo… no vaya ser que el cliente se vaya a la competencia porque allí sí lo encuentra.

Sin embargo, las bebidas vegetales (mal llamadas leches vegetales) constituyen un mercado joven y al que queda mucho por pulir a nivel publicitario. Para empezar, porque muchas personas todavía dudan de que las bebidas vegetales puedan sustituir completamente a la leche animal. Ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo, así que no lo van a hacer los consumidores.

De cualquier manera, es un hecho: antes teníamos que decidirnos entre leche entera o semidesnatada y ahora muchos llegamos al supermercado y no sabemos si llevar al carrito el cartón de leche o el de bebida de soja. ¿Nos ayudará la publicidad a resolver nuestras dudas con el desayuno?

La pastelería de los más golosos

A veces me pregunto en qué momento empezó mi afición por lo dulce, cuándo mis padres me dieron a probar el primer trozo de chocolate, tarta o algo similar y qué sucedería en mi cuerpo y/o en mi cerebro. Y no es verdad esa frase de que a nadie le amarga un dulce, aunque generalmente no se use en sentido literal. Conozco bastantes personas que no disfrutan mucho de comer pasteles o dulces, ni los prueban o los comen y ya está, pero desde luego no padecen esta especie de éxtasis de los golosos.

Para mi ‘desgracia’ existe una pastelería en mi barrio que hace las mejores tartas que he probado. Da igual lo que te lleves a casa: de queso, sacher, de manzana, de chocolate blanco y mango, San Marcos, de almendra… —he probado muchas—,  todas las tartas de esa pastelería están buenas. Alguna vez me pregunté dónde está la clave de que todas las tartas de esa pastelería estén bien: si será el chocolate, si será la manera de cocinar nata, si será algún aditivo de estos químicos que echan para engatusar al comensal… Todo es posible, pero el caso es que son unos genios de las tartas.

Así es que un día traté de hacerme amigo de una de las dependientas, a ver si me podía dar algo de información. Al principio no quiso soltar prenda, dijo que no podían revelar ningún secreto por aquello del espionaje repostero, pero luego, poco a poco, se fue ablandando. Y aunque no me dio ninguna receta sí que pude interpretar alguna cosilla.

Efectivamente, el chocolate era una de las claves en el tipo de tartas que llevan este ingrediente, que son bastantes. Todo el mundo coincide en que el chocolate de esa pastelería tiene un sabor especial. Y también está el modo en el hacen para cocinar nata. Ahora bien, me garantizó que no utilizaban ninguna sustancia química para extasiar de forma artificial al personal. Mucho mimo, mucha experiencia y los mejores ingredientes. O sea, que de momento sigo sin saber el truco. Me contentaré con seguir disfrutando de sus tartas mientras averiguo más datos.

JUEGOS CON LOS NIÑOS

Cada vez me paso más y más tiempo rodeado por niños por todas partes, que no digo que no me guste que sí me gusta, pero vaya donde vaya allí están.

 

Mis amigos están teniendo casi todos hijos, normal están en la edad, y como no al que le toca jugar con ellos a todo es a mí, voy a tener que empezar a tomar leche calcio como los niños para poder fortalecer los huesos y poder jugar con ellos durante más tiempo. El único problema es que los niños de hoy en día juegan a los mismos juegos que cuando nosotros éramos pequeños, a nadie se le ha ocurrido hacer nada que sea novedoso, eso es algo que deberían de ver los fabricantes de juguetes. Lo único que ha variado son las consolas de videojuegos, pero los niños de mis amigos todavía son demasiado pequeños para poder jugar a los videojuegos y la única que tiene edad para jugar no le gustan los videojuegos, así que tendré que esperar unos años para poder jugar con los niños a los videojuegos.

 

Estoy buscando un juguete como uno que teníamos mis hermanos y yo cuando éramos pequeños para poder regales y al mismo tiempo jugar con los niños de mis amigos, pero me está siendo muy complicado conseguir, he buscado por las tiendas de juguetes que he visto por la calle pero no lo tienen y no saben si lo van a tener, y en internet los que he encontrado parecidos no son como los que yo recordaba. El juego era de unos palillos de colores que había que dejar caer y después había que recogerlos de uno en uno sin mover ningún otro de los palillos, cada color de cada palillo tenía un valor y ganaba el que más puntos consiguiese. Con juegos como ese sí que te diviertes y no con los clásicos juegos de mesa que ya aburren hace mucho tiempo, deberían hacer juegos en los que obligasen a los niños a pensar un poco ya que los juegos a los que juegan son demasiado simples aún para unos niños.

El club de la Central Lechera

Es la leche con más fans en España. La leche de Central Lechera Asturiana no sabe igual que el resto algo que queda certificado por el Premio Sabor del Año que le conceden desde hace bastante tiempo. Los consumidores españoles llevan confiando en esta empresa desde hace muchos años y para ellos se ha creado el Club de Central Lechera Asturiana.

¿Qué es este club? Se trata de premiar a los consumidores más fieles de productos de la compañía. Para empezar a descubrir sus ventajas debemos darnos de alta en club central lechera asturiana introducir codigos en la web.

Lo primero, abrir una cuenta. Lo segundo acumular puntos. ¿Que dónde están los puntos? En los productos que tienes en tu nevera… en los de la Asturiana, claro. Has de fijarte en un código de números y letras que aparece debajo de la fecha de caducidad. Una vez que tengas abierta tu cuenta, debes introducir esos códigos y comenzarás a sumar puntos. Y a disfrutar de un sinfín de ventajas.

El club tiene tres categorías diferentes según los puntos que hayas acumulado durante el año. Si acumulas menos de 300 puntos estarás en la categoría plata, accediendo a una serie de ventajas, cupones y sorteos específicos. Si acumulas entre 301 y 600 puntos pasas a la categoría oro, y si tienes más de 601 puntos entonces eres diamante, y las mejores ventajas serán para ti y tu familia.

¿Y cómo usar los puntos? Recuerda que debes darte de alta en el club central lechera asturiana introducir códigos. Estos códigos se suman y determinan tu categoría. Una de las ventajas que más satisfacen a los miembros del club son los sorteos. Este mes un afortunado se llevó una cámara réflex. Y para el mes que viene tú también puedes llevarte un reloj inteligente de Apple.

Pero además, el Club de la Central Lechera Asturiana te permite acceder a cupones descuento para adquirir más productos de la compañía. Si eres fan de la asturiana, estos cupones te permiten abaratar la compra semanal. Y además tendrás descuentos en servicios de firmas amigas.