¿Qué es el cáncer de colon?

Se habla mucho sobre el cáncer de colon, pero no todo el mundo sabe a qué se refieren exactamente cuándo se nombra esta enfermedad. Por eso, no está de más repasar los aspectos más básicos de este tipo de cáncer y sus características. Y lo primero que tenemos que decir es que bajo el nombre genérico de cáncer de colon se esconden diferentes tipos de cáncer con pronósticos que también pueden ser muy diferentes.

– Adenocarcinoma de colon: Se origina en las células de la mucosa del interior del intestino. Es muy frecuente y suele comenzar con pólipos que en su origen son benignos pero que acaban transformándose en cancerígenos. A su vez se diferencia en adenocarcinoma mucinoso, el más habitual de los casos de cáncer de colon y el adenocarcinoma de células de anillo de sello, que es uno de los casos menos frecuentes.

El adenocarcinoma tiene su origen en las células mucosas que recubren y lubrican el tracto intestinal, y suele desarrollarse a partir de un pólipo en principio benignos.

-El tumor carcinoide: comienza en las células presentes en el colon que se encargan de la producción de ciertas hormonas. Supone un 1% de los casos de cáncer de colon.

– El linfoma primario colorrectal: afecta a los linfocitos tal y como su nombre indica. Este tipo de cáncer es más frecuente en los hombres que en las mujeres y es similar a los cánceres de linfoma que se encuentran en otras partes del cuerpo.

-El tumor de estroma gastrointestinal. Es un tipo de tumor que comienza en las células intersticiales de Cajal. Se puede dar también en el estómago y en el intestino delgado.

-Leiomiosarcoma de colon. Comienza en el músculo de la pared del intestino. Solo un 0,1% de los casos de tumores en esta zona del cuerpo se corresponden con este tipo de cáncer.

Los médicos tienen que identificar en primer lugar a qué tipo de cáncer se están enfrentando y, a continuación, el estadio en el que se encuentra para poder realizar un pronóstico y proponer un tratamiento. Hoy, que es cancer al colon que se detecta a tiempo se cura en un 90% de los casos por lo que a pesar de ser uno de los cánceres más frecuentes, es también uno de los que suelen tener un mejor pronóstico y una mayor esperanza de vida para el paciente.

Las bolsas de colostomía

Como consecuencia del tratamiento del cancer de colon es posible que se acabe realizando al paciente una colostomía. Se trata de un proceso mediante el cual se realiza una abertura o estoma en la zona intestinal por la cual sale una pequeña parte del intestino grueso. Las heces que circulan por el mismo salen a través de la estoma y se depositan en una bolsa que va unida.

La colostomía puede ser parte del proceso de tratamiento del cáncer de colon y, una vez que el paciente se recupera se puede volver a cerrar la estoma y recuperar la vida normal. Pero en otros casos, se trata de un proceso permanente con el que tendrá que convivir toda la vida.

Cuando a un paciente se le dice que se va a tener que realizar una colostomía de forma permanente la primera reacción suele ser de rechazo y de un gran disgusto. Es cierto que no es algo agradable, ya que tener una bolsa con las heces pegada al cuerpo no es plato del gusto de nadie. Pero si se adquieren unas rutinas determinadas las cosas pueden acabar siendo si no fáciles, al menos, menos complicadas.

Uno de los principales problemas de estas bolsas es el olor, ya que contienen heces. Por eso hay diferentes sistemas para disimularlo y evitarlo. Muchos pacientes prefieren las bolsas que se desechan cada poco tiempo o que se pueden vaciar porque les evitan tener que llevar demasiado tiempo la materia fecal.

Las relaciones sexuales también pueden ser un problema tras una colostomía, no solo por las complicaciones físicas que lleva consigo sino también por las complicaciones de carácter psicológico. En algunos casos, una charla con un profesional puede ser de gran ayuda.

A la hora de realizar deporte o un trabajo con cierto esfuerzo físico, se pueden usar fajas que sujeten la bolsa y que la mantengan en su sitio. También se pueden utilizar estas fajas suaves para poder ponerse la ropa sin que se note que hay una bolsa en la zona del abdomen.

En el caso de las mujeres, muchas evitan ponerse ropa demasiado ceñida y optan por vestidos flojos con mucha caída para disimularlas, pero los hombres lo tienen un poco más complicado. Sin embargo, algunas personas con este problema han decidido dar un paso al frente y se han fotografiado en sus redes sociales mostrando la bolsa sin complejos, como una parte más de ellos mismos.

Libros que salvan vidas

La muerte es un tema tabú según en qué circunstancias. Cuando me enteré de que tenía cáncer se me vino el mundo abajo, no quería saber nada de la enfermedad ni del tratamiento: quise hacer como si no pasara nada… pero pasaba mucho. Siempre había visto a esas personas que se toman esta enfermedad con tanta fortaleza y no entendía cómo eran capaces de hacerlo. Pero yo pensaba que nunca me tocaría a mí, así que no le daba más importancia. Pero me tocó.

Tras unas semanas de verdadera depresión, con ayuda de la familia, conseguí ir reponiéndome. Un día me miré en el espejo y dije: “tengo cancer hepatico”. Fue como un nuevo comienzo, como el instante en el que decidí que yo también podía luchar contra la enfermedad, como todos esos famosos que salen por la televisión. Pero no fue tan sencillo.

Me gustaría decir que, una vez que asumí mi enfermedad, empecé a sentirme mejor, pero no sería del todo cierto. No sé muy bien por qué un tiempo después, y cuando ya estaba con el tratamiento, volví a caer en depresión. No había nada que me animase: ni hablar con otras personas afectadas con la enfermedad, ni el apoyo de la familia ni las palabras de los médicos. Nada.

Entonces descubrí de casualidad un libro en una biblioteca: Las intermitencias de la muerte, de Saramago. No soy un gran lector y, de hecho, nunca había leído nada de Saramago, pero me llamó la atención el título y la frase inicial del libro: “Al día siguiente no murió nadie”. Me hizo pensar, por fin, en la muerte, un tema que había dejado aparcado desde el principio, como si no existiera, como si no me tuviera que enfrentar a ella.

Este libro me cambió totalmente. Aunque no tiene nada que ver con él cancer hepatico que yo padezco si trata temas que están muy en consonancia con mi situación. Me ha hecho enfrentarme a la posibilidad de morir de cara… Espero que la muerte, si llega, sea ‘tan guapa’ como lo es en ese libro.

Síntomas de cáncer de páncreas avanzado

Los sintomas de cancer de pancreas avanzado dependen en gran medida del tipo de cáncer que se padezca. El menos común es el endocrino, cuyos síntomas son hormonales y van a depender mucho del tipo de hormona que se vea afectada. El cáncer exocrino es el más frecuente y sus síntomas son los siguientes:

Dolor. Es un dolor sordo muy característico en la zona del estómago y que irradia hacia la espalda.  El dolor aumenta cuando el paciente está tumbado y mejora sensiblemente al recostarse. Es más frecuente cuando el cáncer está situado en la cola del páncreas. Este tipo de dolor de estómago puede tener causas muy variadas, por lo que no debe de ser asociado directamente con un cáncer, pero sí que debe de consultarse al doctor para que averigüe cuál es su origen.

Pérdida de peso. En algunos casos, los pacientes llegan a perder de manera repentina hasta un 10% de su peso. No tienen ganas de comer, se sacian con rapidez y además sufren diarreas. Pero en algunos casos la pérdida de peso se produce incluso cuando se está comiendo bien. Esto es debido a que el intestino no estaría absorbiendo bien los nutrientes de los alimentos.

Ictericia. La ictericia es la coloración amarillenta de la piel y de las mucosas, así como de la zona blanca de los ojos. Se debe a un aumento de la bilirrubina en la sangre. Esto puede causar también picor en la piel.

Esteatorrea. Es una de las consecuencias del aumento de la bilirrubina en el cuerpo. Consiste en el aumento de presencia de grasa en las heces

Obstrucción intestinal. La obstrucción intestinal puede no ser completa, pero sí dificultar el paso de los alimentos por el intestino. El paciente, cada vez que ingiere alimentos, tiene sensación de gran pesadez, incluso tras haber comido poco. Es frecuente que sienta nauseas y mareos e incluso que llegue a vomitar.

Síntomas de diabetes. Dado que el páncreas es el órgano que regula la producción de insulina no es poco frecuente que los pacientes que tienen un tumor en este órgano comiencen a experimentar síntomas de diabetes. Entre estos síntomas los más frecuentes son la urgencia para orinar, el aumento de la sed o la debilidad. Al realizar análisis aparecerán alterados los niveles de glucosa, lo que será un claro indicador de que el páncreas no está realizando su función correctamente.

Salir de dudas

Las personas que tienen antecedentes familiares con enfermedades graves a menudo buscan consejo de cara a su salud para evitar pasar por el mismo trago que sus seres queridos. Algunos de los cánceres más comunes son potencialmente hereditarios y, por ello, muchas personas viven angustiadas ante el temor de padecerlo. Por todo ello, la comunidad médica trabaja día a día para lograr una detección más temprana de este tipo de enfermedades así como la elaboración de estudios que permitan conocer con un alto grado de precisión el riesgo de reproducir un cáncer que ya ha tenido un familiar. Y aquí es donde entra el  asesoramiento genetico.

Lo primero que debemos hacer si estamos en la situación que hemos descrito es no alarmarse. Ni muchos menos todos los cánceres tienen un origen hereditario. Las estadísticas sitúan el porcentaje entre el 5 y el 10%. Aun así, es lógico que muchas personas sufran y quieran salir de dudas para conocer a qué se pueden enfrentar en el futuro.

En este sentido, diversas instituciones cuentan con equipos especiales y laboratorios enfocados a la valoración y tratamiento del cáncer de base genética. Un test genético elaborado por una institución con experiencia y prestigio es la mejor forma de salir de dudas. Es una manera de alejar los temores (muchas veces poco infundados) y analizar la realidad con datos científicos, no con proyecciones emocionales.

De esta forma, el primer paso es encontrar un buen centro especializado en el tratamiento del cáncer que cuente con un equipo especial de asesoramiento genetico y, a poder ser, que incluya un laboratorio de análisis propio. Se trata de que el centro tenga capacidad para ocuparse de forma integral del cliente sin tener que acudir a terceros.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el informe resultante del test. A menudo, a la comunidad médica, sobre todo a los especialistas en determinados ámbitos, les cuesta ofrecer información fácil de entender al paciente. Un asesoramiento cercano y transparente, dejando a un lado la jerga médica, es lo que necesita una persona en esta situación para sentirse más segura y confiada.