¿Cuántas camisetas necesitas para el verano?

¿Estas ya buscando ofertas en camisetas de mujer para este verano? Si es así seguramente te hayas planteado, en algún momento, cuántas camisetas son necesarias para tener un armario bien surtido. Ahora que está tan de moda Marie Kondo vamos a ver que nos dice su método respecto al número perfecto de camisetas para el verano.

Lo primero que tenemos que hacer antes de comprar camisetas es ver exactamente cuántas tenemos en este momento. Para eso, cogeremos todas las que haya en el armario y haremos dos montones, uno con las que nos ponemos y que vamos a seguir usando y otro con aquellas que ya hace tiempo que no forman parte de nuestro repertorio diario. Si tienes dudas sobre qué camisetas poner en este montón es fácil, si llevas sin usarlas más de una temporada, van para esta pila, que donarás a alguna asociación benéfica.

A continuación, mira de cuánto sitio dispones para tus camisetas en tu armario. Normalmente, tenemos una zona específica para ellas, un par de estantes en los que las tenemos perfectamente dobladas. Si es así, coloca las camisetas que te vas a quedar y mira de cuánto espacio dispones. Ahí tendrás la respuesta al número de prendas que, como máximo, podrás comprar este verano.

Marie Kondo dice que si te enamoras de una camiseta que no cabe en el espacio que has dispuesto para ellas, obligatoriamente deberás de deshacerte de otra para hacer sitio. Gracias a este truco siempre tendrás tu armario ordenado y con la ropa perfectamente distribuida en lugar de amontonada y sin control.

Evitarás además las compras compulsivas, ya que cada nueva camiseta que adquieras te obligará a dejar otra fuera del armario, por lo que tendrás que plantearte que prefieres, si tener esa camiseta nueva o conservar las que ya hay en tu armario.

Sabemos que no es un método fácil y que requiere de compromiso y de disciplina para poder llevarlo a cabo con éxito ya que la tentación de comprar y no retirar puede ser grande. Por eso, Marie Kondo nos dice que hay que retirar la ropa inmediatamente y donarla para evitar la tentación de que queramos volver a utilizarla.

No a todo el mundo le funciona este método, pero a juzgar por el gran número de fans que tiene no debe de estar tan mal, ¿te animas a probar el método Marie Kondo con tus camisetas?

Convertir una pasión en profesión

Por más que se lo explico, mi abuela sigue sin entender bien a qué me dedico. Ya no le digo que soy personal shopper porque eso le suena a chino, pero cuando le cuento lo que hago durante el día, siempre me pregunta: ¿pero te pagan por comprar ropa? Le respondo que no es exactamente eso, pero al final, me rindo: “sí, abuela, me pagan por comprar”.

Es verdad que ahora mismo no doy abasto: es una buena época para mi profesión. Hace unas semanas acepté a mi última clienta, una actriz de la que no puedo decir el nombre, pero que no es nada altiva: le va bien tanto las firmas de alta costura como las ofertas Bodysuits Neon Coco, siempre que la ropa le quede bien, claro.

Pero no todo siempre fue de color de rosa, como ahora. Yo tenía claro que quería dedicarme al mundo de la moda y por eso inicié los estudios de diseño de moda, pero no acabé de encajar en aquel entorno más académico: lo mío era la calle, las tendencias urbanas y me aburría de estudiar cosas que, al menos en aquel momento, yo consideraba que no me servían para nada.

Ahora que han pasado unos años, me arrepiento de haber sido tan ‘gamberra’: debería haber continuado y terminar los estudios. Pero, por otro lado, ¿quién sabe? Tal vez no estaría donde estoy hoy. Tras abandonar el grado en Diseño de Moda, pasé una temporada de muchas dudas hasta que entré en contacto por Instagram por una modelo. Nos hicimos amigas y empezamos a salir juntas de compras.

Ella fue la responsable de que hoy sea personal shopper. Me dijo que tenía un don para la imagen personal: dar con el estilo que mejor le va a cada persona: lo dicho, desde firmas de primer nivel a ofertas Bodysuits Neon Coco: siempre buscar lo ideal para cada cliente. Y entonces empecé a ofrecer mis servicios en redes sociales. Gracias a la influencia de mi amiga modelo empecé a asomar la cabeza en esta incipiente profesión, hasta hoy: aunque mi abuela sigue sonándole raro eso de personal shopper…