Colores y marcas 

Uno de los grandes objetivos de las empresas es lograr ser reconocidas fácilmente por su imagen. Hay algunas empresas en el mundo (pocas, eso sí) que no necesitan ni siquiera poner su nombre en un envase, en un recipiente (o en un coche) para ser fácilmente distinguibles. Pero la mayoría de firmas deben jugar con las formas, los logos… y los colores. 

Es posible que muchos consumidores todavía no sepan que es la leche sin lactosa pero la mayoría sí reconocen rápidamente este tipo de producto en el supermercado. ¿Y por qué? Porque se ha impuesto un color para esta leche que la distingue del resto. Es el tono morado que en los últimos años ha tenido una gran repercusión en ámbitos muy diferentes, desde la política al medio social. Los efectos psicológicos de los colores son estudiados desde antiguo y es un hecho que el rojo no produce los mismos efectos que el blanco o el azul.

¿Y por qué el morado para la leche sin lactosa? Para empezar, hay una serie de tonos limitados aplicados a la industria de la alimentación y más en el caso de la leche. El rojo, el verde o el azul ya están cogidos, como se suele decir: leche entera, desnatada y semi, respectivamente, usan esos colores desde hace mucho tiempo. 

Aunque un consumidor no sepa que es la leche sin lactosa ni cómo es exactamente su proceso de producción sabe que es un tipo de producto que pueden tomar los intolerantes. Tal y como sucede con los productos sin gluten, el hecho de no tener lactosa genera la sensación en el consumidor de que se trata de un producto más sano, no solo para intolerantes, sino para el consumidor en general…

Y teniendo en cuenta que el morado está de moda y se asocia con reivindicaciones de todo tipo, parece que la leche sin lactosa morada ha calado entre el consumidor que, de un solo vistazo, ya sabe qué clase de producto es.  Y eso es un aspecto decisivo para las marcas como decíamos al principio.