Empieza el año conduciendo

¿Te apetece cambiar tus hábitos de vida para el próximo año? Pues empieza por volver a conducir. Si lo has ido dejando en los últimos años porque quizás no necesitabas el coche o no podías permitírtelo es posible que ahora te sientas algo inseguro o insegura a la hora de volver a tomar el volante. Pero seguro que en unos días te sentirás como si no lo hubieras dejado nunca.

Escoge el vehículo que quieres conducir, por ejemplo un bonito ford de ocasion y una vez que lo compres siéntate al volante e imagínate conduciéndolo. Pero si no te sientes con ánimo para sacarlo a la calle no te agobies. Quizás lo mejor es que acudas a una autoescuela y contrates algunas prácticas.

Es normal que cuando tienes que coger el coche tras un tiempo tu pareja o algún amigo se ofrezca para acompañarte a algún lugar tranquilo para que hagas prácticas. Pero esto raramente es una buena idea. Incluso si se trata de una persona tranquila que te transmite ese equilibrio no tiene por qué ser un buen profesor.

En la mayoría de los casos es preferible que quién te enseña sea alguien con quién no haya ningún vínculo, porque todo será más sencillo, habrá menos posibilidades de perder los nervios y, además, tendrás la tranquilidad de que quién está sentado en el puesto de copiloto tiene los pedales para coger el control si algo va mal.

Normalmente, tras tres o cuatro prácticas, todo el mundo se siente preparado para empezar a coger el coche, aunque no te debes de preocupar si necesitas un poco más de tiempo. Cada uno tiene sus ritmos y no es necesario compararse con nadie. Cuando sientas que tienes la seguridad para coger el coche será el momento de empezar a conducirlo.

En los primeros paseos puedes ir acompañado de alguien que sea tranquilo y que tenga paciencia, pero a veces es incluso mejor ir solo y así no se tendrá la presión de qué estará pensando la persona que está al lado o, lo que es peor, que te estén corrigiendo todo el rato haciendo que te sientas más inseguro todavía.

Comienza con rutas cortas y que conozcas bien, mejor a horas que no haya mucho tráfico. Poco a poco te irás relajando y comenzarás a conducir con más soltura y con mayor seguridad. Y, ¿quién sabe? Tal vez esta Semana Santa ya seas tú quién lleve el coche para irse unos días de vacaciones.