Las mentiras sobre el cáncer

Nunca había prestado mucha atención a una enfermedad como el cáncer hasta que se lo detectaron a mi hermana. Fue en ese momento cuando toda la familia se puso en guardia. En mi caso, no quise quedarme en la superficie del problema y durante varios meses devoré todo tipo de información sobre el cáncer: quería saber todo lo posible porque consideraba que la mejor manera de ayudar era esa. A veces escuchaba como otras personas hablaban con mi hermana sin tener ni idea y me ponía de los nervios. Y es que todavía existe mucho desconocimiento en relación al cáncer.

Mi hermana, por suerte, superó el carcinoma mama y aunque sigue teniendo que hacer pruebas periódicas todo va bien, de momento. Pero a mí todo aquello me sirvió para entender mucho más sobre esta enfermedad y diferenciar la información veraz de los bulos y los mitos. Uno de los asuntos que más me ha llamado la atención es que algunas personas piensan que el estrés puede causar cáncer.

A mí mismo, he de reconocerlo, se me pasó por la cabeza alguna vez que el estrés podía originar enfermedades graves. De hecho, sí que el estrés está detrás de muchas dolencias, pero del cáncer no. Se han hecho numerosas pruebas a lo largo de los últimos años para tratar de establecer una relación directa entre el agotamiento y la irrupción del cáncer sin llegar a nada concluyente. 

Aun así, mucha gente sigue pensando que, por ejemplo, el “exceso de trabajo” puede generar cáncer. Lo que sucede, al contrario, es que el estrés suele venir acompañado de malas costumbres que sí perjudican al organismo. Las personas fumadoras que están estresadas fuman más cantidad de tabaco. Se duerme menos, se come peor. Y esas sí pueden ser causas de la aparición, siempre a largo plazo, de enfermedades graves como el cáncer. 

Una vez que mi hermana superó el carcinoma mama todos nos quedamos mucho más tranquilos. Pero yo ahora estoy mucho mejor preparado para afrontar un problema de este tipo. Toco madera, como se suele decir, pero no tengo miedo.